HISTORIA

A finales del siglo XIX el Señor Aquiles Jarrín Espinosa, hombre visionario y emprendedor, inicia el proyecto de importar e instalar el más grande molino hidráulico del norte del país. Luego de un análisis exhaustivo entre empresas oferentes el diseño escogido fue el de la empresa Cusson de Francia.

Lo anecdótico del negocio es que fue cerrado mediante el singular trueque de un anillo de brillantes por las partes y piezas de la turbina del molino, que llegaron al puerto de Guayaquil por vía marítima y fueron trasladadas a Cayambe a lomo de mula, como antiguamente se estilaba.

El molino estaba compuesto por una estructura de ruedas giratorias y ejes que se movían con la fuerza de una corriente de agua. Fue utilizado para moler y procesar harinas a partir del grano de cereales hasta mediados del siglo XX. Gran parte de su producción abastecía el norte del país y el resto se exportaba a Colombia. El molino cerró sus puertas debido al avance tecnológico que hizo obsoleto el diseño.

Actualmente el molino “San Juan" o molino de “La Compañía", como se le conocía ya que era parte de la hacienda del mismo nombre, pertenece a algunos descendientes de "Don Aquiles", quienes han restaurado esa edificación y la han convertido en el primer restaurante en el Ecuador situado dentro de un molino.

Turbinas, cedazos, zarandas, troqueles, piedras de moler, recibidores de harina, en fin, son piezas que han sido empleadas como elementos decorativos y forman parte del exclusivo restaurante, que le invita ahora a descubrir el ambiente encantador y romántico, pleno de aromas y sabores de un viejo molino evocador de anécdotas y recuerdos……